La noche era eterna,
Sin aparente final,
El tiempo pasaba
Y yo no podía descansar.
Mis ojos estaban atentos
A esa brillante estrella,
Que por mi ventana se asoma,
Dulce y distante.
Mis ojos no se cierran,
Por temor a que se valla,
Junto con mis sueños y deseos
Y esa extraña felicidad.
Sentí como volaba
Y en esa estrella
Yo me posaba,
Ahora mucho mas
Dulce y brillante.
Jugué con ella,
Como una inocente niña,
Feliz y traviesa,
Como nunca fui.
Nos reímos,
Corrimos por todo
El oscuro cielo
Y yo sonreí.
De repente
Un gran frío sentí
Y al lado de la estrella,
Yo me refugié
Y sentí su dulce calor
Recorrer mi cuerpo
Y darme valor.
Voltee a ver a la estrella
Y la vi cansada y triste,
Ambas entendimos,
Que era momento de despedirse.
Ella me miró
Y de su centro,
Su luz sacó.
Me la tendió en la mano
Y una sonrisa en su cara dibujo,
Al mismo tiempo que me decía adiós.
Una lagrima callo
En aquella dulce luz,
Mientras miraba,
A mi amiga desvanecerse,
En aquella oscura noche.
Abrí los ojos,
La luz del Sol
Entraba por mi ventana...
Y me acorde de la estrella.
Desesperada, busque su luz
Y la halle justo en el centro
De mi ahora brillante corazón
Y entendí, que esa estrellita,
Siempre estaría junto a mi.
-FIN-
se lo dedico a todos mis amigos porque todos son como esa estrellita